La Ciudad de México continúa avanzando en su estrategia de movilidad sustentable con la incorporación de unidades de transporte público eléctricas. Esta medida forma parte de un plan integral para reducir emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire.
Las nuevas unidades operan en corredores con alta demanda, beneficiando a miles de usuarios diariamente. Autoridades destacan que, además de reducir emisiones, estos vehículos disminuyen el ruido y mejoran la experiencia de viaje.
Usuarios han expresado opiniones positivas sobre el servicio, aunque también han señalado la necesidad de ampliar la cobertura a zonas periféricas donde el transporte sigue siendo limitado.
El gobierno capitalino aseguró que continuará invirtiendo en infraestructura sustentable, consolidando a la ciudad como un referente en movilidad limpia a nivel nacional.