La Ciudad de México vivió este 20 de abril una jornada caótica marcada por la combinación de restricciones vehiculares, manifestaciones y accidentes que colapsaron múltiples vialidades principales. El programa Hoy No Circula limitó la movilidad de miles de automovilistas, mientras que diversas marchas bloquearon puntos clave de la capital, generando retrasos de hasta varias horas.
A esta situación se sumaron accidentes en carreteras de acceso y salida, lo que complicó aún más el flujo vehicular en una ciudad que ya enfrenta problemas estructurales de movilidad. Usuarios reportaron trayectos que duplicaron o incluso triplicaron su duración habitual, afectando tanto a trabajadores como a servicios de transporte.
El problema, sin embargo, va más allá de un día complicado. Especialistas coinciden en que la CDMX enfrenta una crisis crónica de movilidad derivada de la sobrepoblación, la falta de infraestructura suficiente y la dependencia excesiva del automóvil.
Lo ocurrido este lunes no es un hecho aislado, sino el reflejo de una ciudad que, cada vez con más frecuencia, se acerca al límite de su capacidad operativa.