El último partido de Messi con Argentina tuvo un momento especial cuando el reloj llegó al minuto 10. El encuentro se detuvo y los más de 85 mil aficionados presentes en el Monumental se pusieron de pie para ovacionar al capitán.
Las tribunas se llenaron de camisetas con el número 10, banderas y mensajes de agradecimiento para el futbolista que durante más de dos décadas representó a Argentina.
El homenaje estuvo acompañado por fuegos artificiales y una ovación que se extendió durante varios minutos, convirtiendo el momento en una de las imágenes más recordadas de la despedida.
Messi respondió al cariño del público y continuó con el partido que terminaría con una victoria argentina por 3-0 ante Benín.