La Agencia de Protección Ambienta Estadounidense (EPA, por sus siglas en inglés) inició una investigación por los daños ecológicos provocados tras el descarrilamiento de un tren con sustancias químicas peligrosas a principios del mes.
El reporte de la EPA informa que se siguen liberando sustancias en el aire, el suelo y las aguas superficiales.
Entre las sustancias encontradas se registran cloruro de vinilo, acrilato de butilo, acrilato de 2-etilhexilo y éter monobutílico de etilenglicol.
Ante el temor por parte de las autoridades de una posible explosión, se realizó una liberación controlada de materiales tóxicos de 5 vagones cisterna y el contenido se desvió a la una zanja y se quemó.
Sin embargo, internautas han reportado que sus animales han muerto por causas de desconocidas; principalmente en las casas que se encuentran 100 millas a la redonda de donde ocurrió el desastre.