La recién renovada Línea 1 del Metro de la Ciudad de México operó ayer sin incidentes graves ni aglomeraciones en su primer día completo de servicio, especialmente en estaciones clave como Cuauhtémoc, Insurgentes, Sevilla y Chapultepec. El recorrido completo de Pantitlán a Chapultepec se realizó en un promedio de 35 minutos.
Durante un recorrido a las 7:30 horas, el trayecto entre las 17 estaciones de la Línea 1 transcurrió sin interrupciones. El tiempo promedio entre cada estación fue de aproximadamente ocho minutos en el tramo Cuauhtémoc-Chapultepec, lo cual fue bien recibido por los usuarios que destacaron la rapidez del servicio.
No obstante, por la tarde, alrededor de las 15:00 horas, se reportó un retraso de 20 minutos en un convoy detenido en la estación Chapultepec, según relató un elemento de la Policía Bancaria e Industrial (PBI). La causa no fue informada oficialmente.
En Observatorio, pasajeros que utilizaron el servicio de apoyo de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) se quejaron de haber realizado un pago doble. Aunque se les entregó un boleto como comprobante al pagar en efectivo, el acceso a la estación Chapultepec del Metro les fue negado en un principio, obligándolos a adquirir la Tarjeta de Movilidad Integrada.
Algunos usuarios, como Alejandra Martínez, quien viajó desde Toluca, expresaron su inconformidad por el pago adicional. Es injusto, son muy groseros y cerrados, comentó tras verse obligada a comprar una tarjeta adicional.
Posteriormente, se observó que el personal ya permitía el ingreso con los boletos de RTP depositándolos en una bolsa, tras nuevas instrucciones dadas antes del mediodía. Sin embargo, se reportaron casos en los que la tarjeta sólo validaba un transbordo, incluso si ambos pagos fueron electrónicos.
Juan Carlos, usuario frecuente del Metro, señaló que el verdadero reto vendrá la próxima semana con el regreso a clases de estudiantes de nivel medio y básico, lo que podría incrementar la afluencia significativamente.
Por otra parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que, de nueve denuncias por pinchazos a usuarios del Metro y Metrobús, sólo en uno se detectó una sustancia que causa somnolencia. En otros dos casos, se vincula el acto a intentos de robo. No hay evidencia de que se trate de intentos de secuestro o agresiones sexuales.