La Profepa afirma que trabajará para atender de forma
temprana los riesgos y conflictos que enfrentan comunidades que protegen su
territorio
Una
situación alarmante
La violencia contra personas defensoras del medio ambiente en México
sigue siendo un problema grave. En 2024, se documentaron 94 eventos de
agresión, 236 agresiones específicas y 25 agresiones letales, según el 11
Informe sobre la situación de las personas y comunidades defensoras de los
derechos ambientales en México, elaborado por el Centro Mexicano de Derecho
Ambiental (CEMDA). Esta violencia pone en riesgo la vida de quienes luchan por
proteger el medio ambiente y los derechos humanos en su territorio.
Compromiso
de la Profepa
En respuesta a esta situación, la Procuraduría Federal de Protección
al Ambiente (Profepa) anunció que dará prioridad a la atención de las denuncias
hechas por comunidades y personas defensoras del medio ambiente. La titular de
la Profepa, Mariana Boy Tamborrell, afirmó que la dependencia buscará ofrecer
respuestas rápidas y tomar acciones preventivas para reducir los riesgos a los
que se enfrentan estas comunidades.
Nadie debería poner en peligro su vida por defender su
territorio o los ecosistemas. Defender los derechos ambientales en México puede
ser mortal, y corresponde a las autoridades asumir su responsabilidad para
prevenir y atender las violaciones a los derechos humanos, declaró Boy
Tamborrell durante la presentación del informe.
Acciones
para prevenir conflictos y proteger a los defensores
La procuradora destacó que la Profepa está trabajando para
establecer medidas de atención temprana en los conflictos ambientales, buscando
soluciones que vayan más allá de las sanciones económicas y promuevan la
reparación de los ecosistemas dañados. Además, se está fortaleciendo el trabajo
con los Comités de Vigilancia Ambiental Participativa, grupos comunitarios que
actúan como los ojos de la Profepa en el territorio para identificar daños
ambientales de forma temprana.
La colaboración con el Mecanismo de Protección para Personas
Defensoras también es una de las estrategias clave para garantizar la seguridad
de los defensores y defensoras del medio ambiente. Este mecanismo tiene como
objetivo ofrecer apoyo a quienes enfrentan amenazas por su labor de protección
ambiental.
Compromisos
internacionales y apoyo a las comunidades
Estos esfuerzos forman parte de los compromisos de México en el Acuerdo
de Escazú, un instrumento internacional que busca proteger a las personas
defensoras de los derechos humanos, especialmente en el ámbito ambiental. En
este sentido, el gobierno mexicano se compromete a reforzar su trabajo en favor
de quienes protegen el medio ambiente, incluso a través de mecanismos
internacionales.
Durante la presentación del informe, también se contó con la
participación de defensores de comunidades afectadas, como Wilberth Alfonso
Nahuat Puc, de la comunidad maya de Santa María Chi, Yucatán, y Juana Inés
Ramírez Villegas, indígena mixe de Guichicovi, Oaxaca, quienes compartieron sus
experiencias y los desafíos a los que se enfrentan diariamente. Además,
participaron representantes de organizaciones internacionales como Global
Witness, quienes alertaron sobre la creciente violencia contra los defensores
ambientales en el país.
Conclusión
La Profepa está tomando medidas decisivas para proteger a las
personas defensoras del medio ambiente y atender los conflictos ambientales de
manera temprana, con el objetivo de crear un entorno más seguro para quienes
luchan por la protección de los ecosistemas y los derechos humanos en México.
Sin embargo, la violencia sigue siendo un desafío grave que requiere un
compromiso sostenido y acciones concretas para garantizar la seguridad de los
defensores.