La candidata a ministra remarca principios éticos
en un mensaje sobre el compromiso con la ciudadanía
En un
reciente mensaje difundido en video, la candidata a ministra de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, Luz María Zarza, subrayó de forma
enfática los valores que considera fundamentales e innegociables en el
ejercicio del servicio público.
"No es negociable servir"
Durante
su intervención, Zarza abordó el papel del servidor público como figura de
responsabilidad y vocación, destacando que el compromiso con la ciudadanía debe
estar por encima de cualquier interés particular:
El tema
que no se puede negociar en el negocio público. No es negociable servir. Eso es
lo que es un servidor público. Servir a las personas a las que tienes que
atender. Eso no es negociable.
Estas
declaraciones reflejan una postura ética centrada en la integridad, la
honestidad y el trato humano como pilares del ejercicio público, especialmente
en instituciones que tienen contacto directo con la ciudadanía.
Valores por encima de privilegios
En un
tono firme, la candidata insistió en que valores como la honestidad, la
sencillez y la responsabilidad no pueden ser objeto de transacción o
compromiso. También hizo una crítica directa a prácticas indebidas que, según
advirtió, deben ser erradicadas de la función pública:
No te
puedes servir de la gente. No puedes abusar del lugar donde estás. No puedes
pedirles dádivas. Ni puedes ser prepotente. Eso no es negociable.
Resultados y trato digno: ejes de su mensaje
Zarza
concluyó su mensaje subrayando que la función pública no solo exige ética, sino
también resultados tangibles, pues quienes ocupan cargos de
responsabilidad reciben un salario para cumplir eficientemente con su deber.
Tiene
que ser un trato humano, sencillo, cuidadoso. Esas cuestiones no son
negociables. Y tienes resultados. Porque para eso te pagan.
Una visión centrada en la ciudadanía
La
intervención de Luz María Zarza se enmarca en un momento clave del proceso de
selección ministerial, donde la transparencia, el compromiso ético y la
cercanía con la población se han convertido en demandas crecientes de la
sociedad civil hacia quienes aspiran a ocupar altos cargos en el Poder
Judicial.
Aunque no
hizo mención directa a propuestas específicas, el tono de su mensaje ha sido
interpretado como una reafirmación de los principios que, en su visión, deben
guiar la labor de cualquier autoridad pública.