Caracas busca protección diplomática ante aumento militar estadounidense
El gobierno de Venezuela solicitó formalmente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) garantías claras y verificables de que Estados Unidos no desplegará ni amenazará con usar armas nucleares en el Caribe. La solicitud se envió a todas las misiones diplomáticas acreditadas en la sede de la ONU en Nueva York.
Contexto del despliegue militar estadounidense
La medida venezolana responde al incremento del despliegue militar estadounidense en la región, que incluye al buque Lake Erie, un crucero de misiles guiados, y al submarino nuclear Newport News. Estas unidades se suman a otras tres embarcaciones que transportan a 4 mil 500 militares, incluidos 2 mil 200 marines, en operaciones dirigidas a combatir supuestas organizaciones narcoterroristas.
Movilización de las Fuerzas Armadas de Venezuela
En respuesta, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció la activación de 15 mil efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en los estados Táchira y Zulia, que cubren 851 km de la frontera con Colombia. Esta operación, denominada Relámpago del Catatumbo, incluye patrullas fluviales, aéreas y navales, así como el despliegue de 60 Unidades de Reacción Rápida.
Diálogo con la ONU y preocupación regional
El canciller venezolano, Yván Gil, se reunió con el coordinador residente de la ONU, Gianluca Rampolla, para transmitir la preocupación del país sobre la presencia de unidades militares estadounidenses en el Caribe, incluyendo armamento nuclear. Gil enfatizó la necesidad de restablecer la sensatez en la región y calificó de falsas las acusaciones de EE.UU. sobre la participación de funcionarios venezolanos en el llamado Cartel de los Soles.
Solicitudes formales ante la ONU
La nota diplomática enviada por Venezuela incluye cuatro demandas:
Reacciones internacionales
Mientras países como Argentina, Ecuador, Paraguay y Guyana han respaldado la narrativa estadounidense sobre el Cartel de los Soles, otras naciones latinoamericanas, entre ellas Cuba, Bolivia, Nicaragua y México, han condenado la amenaza estadounidense y apoyan la defensa de la soberanía de Venezuela.
El canciller Gil reconoció públicamente la postura de México bajo la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando su defensa de la no intervención y la autodeterminación de los pueblos como esencial para mantener la paz en la región.