La movilidad en la Ciudad de México enfrentó un nuevo reto este inicio de semana. A las fuertes lluvias registradas en la zona oriente se sumaron bloqueos de transportistas sobre la autopista México-Puebla, lo que provocó severas complicaciones para miles de automovilistas y usuarios del transporte público que intentaban ingresar o salir de la capital. Las afectaciones se concentraron principalmente en los límites entre la Ciudad de México y el Estado de México, donde el tránsito permaneció prácticamente detenido durante varias horas.
Los transportistas señalaron que la protesta tuvo como objetivo exigir mayores condiciones de seguridad ante los constantes asaltos registrados en la zona. De acuerdo con los manifestantes, diversos operadores han sido víctimas de grupos delictivos que actúan sobre esta importante vía de comunicación, por lo que solicitaron una mayor presencia de elementos de seguridad y operativos permanentes para proteger tanto a conductores como a pasajeros.
Mientras tanto, las lluvias intensificaron el caos vial al provocar encharcamientos e inundaciones en distintas avenidas, afectando la circulación de vehículos particulares, transporte público y servicios de emergencia. Las autoridades desplegaron brigadas para atender los puntos con mayores afectaciones y agilizar el tránsito conforme disminuyó el nivel del agua.
Protección Civil recomendó a la población mantenerse atenta a los avisos meteorológicos, evitar cruzar zonas inundadas y planificar con anticipación sus traslados, ya que el pronóstico indica que las lluvias continuarán durante los próximos días en gran parte de la capital.