Ante el escenario internacional de mayores precios de los energéticos, el Gobierno federal decidió incrementar los estímulos fiscales para las gasolinas, una estrategia que busca evitar que el aumento llegue directamente al consumidor.
Para la gasolina Magna, el estímulo pasó de 31.45 a 51.43 por ciento, mientras que para la Premium aumentó de 23.90 a 45.69 por ciento. En el caso del diésel, Hacienda cubrirá la totalidad del IEPS durante el periodo establecido.
La decisión busca mantener cierta estabilidad en el precio de los combustibles, debido a que cualquier incremento puede repercutir en el transporte y posteriormente en los costos de productos y servicios.
Con este esquema, las autoridades pretenden reducir el impacto que la situación internacional podría generar en la economía mexicana durante los próximos días.