México encabeza defensa global de migrantes; la presidenta critica medida como discriminatoria
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó este lunes su rechazo a la propuesta aprobada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos para aplicar un impuesto del 3.5 por ciento a las remesas enviadas al extranjero, y advirtió que no se descartan movilizaciones pacíficas en contra de esta medida.
Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la mandataria federal subrayó que su gobierno, junto con senadores mexicanos y organizaciones de defensa de migrantes, ha desplegado una ofensiva diplomática para explicar a legisladores y funcionarios estadounidenses las consecuencias de esta iniciativa, no sólo para México, sino para las familias estadounidenses que también dependen de esas transferencias.
Medida injusta y discriminatoria
Sheinbaum calificó el posible gravamen como discriminatorio, ya que afecta principalmente a las personas que menos tienen. En México, la Constitución establece que los impuestos deben ser progresivos, que pague más quien más tiene, subrayó.
Recordó que los migrantes ya contribuyen con impuestos en Estados Unidos, tanto por ingresos como por consumo, y que solo el 20 por ciento de lo que perciben lo envían como remesas; el resto permanece en la economía estadounidense.
Movilización y diplomacia activa
La mandataria adelantó que senadores mexicanos y organizaciones civiles viajarán nuevamente a Washington en los próximos días, acompañados por el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, quien ha sostenido contacto constante con autoridades del país vecino.
Están haciendo cartas, comunicados, para poder decir que no estamos de acuerdo con el gravamen. Vamos a seguir trabajando allá, en Estados Unidos, para exponer la afectación que esto va a tener incluso para las familias de ese país, dijo.
En este contexto, Sheinbaum planteó la posibilidad de realizar movilizaciones pacíficas como forma de expresión ciudadana contra el gravamen, y aseguró que éstas estarían acompañadas de argumentos sólidos.
México, único país con respuesta formal
De acuerdo con la presidenta, México es la única nación que ha actuado con firmeza ante esta propuesta, a pesar de que el gravamen afectaría a migrantes de todo el mundo. Nuestro interés son las familias mexicanas. Las remesas ayudan a que nuestros connacionales no migren. Es una política que tiene impacto directo en la reducción de la migración, afirmó.
Convenio internacional y afectación social
Como argumento legal, Sheinbaum recordó que existe un convenio firmado en 1992 entre México y Estados Unidos que establece que las remesas no deben ser gravadas dos veces, por lo que esta medida también podría ser considerada violatoria de ese acuerdo.
Además, reiteró que la medida impactaría negativamente en los hogares más vulnerables de México, aquellos que dependen del dinero que reciben de sus familiares en el extranjero.
Llamado a la sensibilidad y al sentido común
Finalmente, la jefa del Ejecutivo federal expresó su confianza en que los argumentos presentados lleven al Senado estadounidense a reconsiderar la propuesta, y llamó a actuar con justicia y empatía.
Gravar las remesas no solo es injusto, también es contraproducente. Esperamos que se escuche la voz de las familias migrantes, que también son parte de la economía y la vida social de Estados Unidos, concluyó.