El diputado Gerardo Fernández Noroña generó polémica al afirmar que Carlos Manzo, alcalde de San Miguel Totolapan asesinado recientemente, no es un santo, luego de que diversos sectores políticos y sociales resaltaran su figura tras su muerte. Sus declaraciones surgieron en medio de un ambiente de tensión por la violencia en Guerrero y los vínculos que se investigan en la región.
Fernández Noroña sostuvo que, aunque lamenta el asesinato de Manzo, es necesario analizar el contexto completo. Consideró que algunos discursos buscan idealizar al alcalde sin atender las dinámicas políticas y de seguridad que han marcado al municipio.
El diputado destacó que la situación en Guerrero es compleja y está profundamente relacionada con la presencia de grupos criminales y disputas de poder local.
Noroña reprochó que ciertos sectores utilicen la muerte de Manzo para profundizar la confrontación política. Aseguró que su postura no pretende desestimar el crimen, sino advertir sobre el uso político del asesinato y la necesidad de investigar sin prejuicios.
El legislador señaló que la violencia en Guerrero sigue poniendo en riesgo a autoridades locales y a la población. En su mensaje, pidió reforzar estrategias de seguridad y evitar lecturas simplistas sobre lo que ocurre en la entidad.