El caso de los cinco recién nacidos que fallecieron en el Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango continúa bajo investigación. Este martes 20 de octubre, una nueva publicación periodística reveló que las autoridades sanitarias ya contaban con registros sobre el incremento de infecciones hospitalarias en la entidad, lo que ha vuelto a generar preguntas sobre las condiciones en las que recibían atención los pacientes.
Los fallecimientos ocurrieron entre el 15 y el 19 de septiembre, cuando los menores permanecían internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Durante las primeras revisiones se identificó la presencia de la bacteria Klebsiella pneumoniae en cuatro de los bebés, aunque el IMSS aclaró que este hallazgo no era suficiente para establecer una causa definitiva de las muertes.
Ante la situación, el instituto puso en marcha una auditoría clínica independiente para revisar los expedientes médicos y determinar las circunstancias particulares de cada caso. También se implementaron medidas sanitarias en la unidad neonatal, entre ellas restricciones de ingreso, limpieza especializada y seguimiento epidemiológico para prevenir nuevos riesgos.
Mientras avanzan las investigaciones, la información conocida este martes vuelve a colocar el caso en la atención nacional. Las familias esperan respuestas sobre lo ocurrido y las autoridades deberán determinar si los protocolos hospitalarios se aplicaron correctamente y si existieron condiciones que pudieron contribuir a los fallecimientos.