La muerte de Patrick Stewart ha llevado a recordar una trayectoria que comenzó mucho antes de su llegada al universo de Marvel. Nacido el 13 de julio de 1940 en Mirfield, Inglaterra, el intérprete desarrolló desde joven una pasión por la actuación que lo llevó a construir una carrera de más de seis décadas en teatro, cine y televisión.
En 1966 se incorporó a la Royal Shakespeare Company, donde participó en numerosas producciones y desarrolló una sólida formación teatral. Su trabajo en obras clásicas le permitió destacar por el manejo de la voz, la presencia escénica y la capacidad para interpretar personajes complejos.
Con el tiempo, Stewart comenzó a participar en producciones cinematográficas y televisivas que ampliaron su reconocimiento. Entre ellas se encuentran Excalibur y Dune, aunque su salto definitivo a la fama internacional llegó en 1987, cuando fue elegido para interpretar al capitán Jean-Luc Picard en Star Trek: The Next Generation.
En el año 2000 inició otra etapa importante al convertirse en Charles Xavier dentro de la saga X-Men. Su contribución a las artes dramáticas fue reconocida en 2010, cuando la reina Isabel II le otorgó el título de caballero. Así, Stewart logró construir una carrera que unió el prestigio del teatro clásico con el éxito de algunas de las franquicias más populares del entretenimiento.