Acusaciones contra altos mandos israelíes y de Hamás
Además de Netanyahu y Gallant, la CPI también emitió una orden de detención contra Mohammed Deif, líder militar de Hamás, considerado responsable de diversos ataques desde la Franja. Sin embargo, Israel asegura que Deif murió en un ataque aéreo en junio, aunque su deceso no ha sido confirmado por Hamás ni por la fiscalía del tribunal.
Rechazo de impugnaciones por parte de Israel
La decisión de la CPI ocurre tras la negativa unánime de los jueces a las impugnaciones presentadas por Israel en septiembre. El gobierno israelí argumentó que el tribunal no tiene jurisdicción sobre la situación en el Estado de Palestina, ni sobre ciudadanos israelíes. Además, pidió detener los procedimientos relacionados, incluyendo las órdenes de arresto, solicitudes que fueron rechazadas por completo.
Impacto de las órdenes de arresto
Estas órdenes representan un desafío significativo en el ámbito internacional, ya que implican la acusación formal de líderes de un Estado miembro de la ONU. Aunque Israel no reconoce la jurisdicción de la CPI, las implicaciones legales podrían limitar la movilidad internacional de los acusados y generar presión política.
Respuesta del gobierno israelí
El gobierno israelí calificó las decisiones de la CPI como un acto político y reiteró que no cooperará con el tribunal en estos procesos. Netanyahu declaró que Israel continuará defendiendo su derecho a la autodefensa y protegiendo a sus ciudadanos frente a lo que considera acusaciones infundadas.
Reacciones internacionales
La decisión de la CPI ha provocado diversas reacciones en la comunidad internacional. Mientras algunos países respaldan la investigación para garantizar la rendición de cuentas, otros han cuestionado la efectividad de estas medidas para resolver el conflicto en la región.