Este 2025 marca un hito histórico para México, ya que celebramos los 700 años de la fundación de Tenochtitlán, la antigua capital del Imperio Mexica, considerada el corazón cultural de Mesoamérica y la cuna de nuestra identidad. En este contexto, el programa Yolotl Anáhuac, impulsado por la Jefa de Gobierno Clara Brugada, se presenta como una iniciativa clave para rescatar, preservar y dignificar las raíces de los pueblos originarios, al mismo tiempo que conecta nuestro pasado con el presente.
El programa Yolotl Anáhuac es una intervención integral urbana diseñada para recuperar y preservar la memoria histórica de los pueblos originarios que han dado forma a la cultura y la identidad mexicana. A través de acciones urbanísticas, culturales y sociales, se busca revitalizar las comunidades y dignificar a los pueblos originarios, quienes son los pilares de nuestra rica herencia ancestral.
Este esfuerzo tiene como objetivo garantizar que las generaciones actuales y futuras comprendan y aprecien la importancia de nuestros orígenes, para que la memoria histórica y cultural de los pueblos originarios siga viva y sea transmitida a lo largo del tiempo.
Como parte de la implementación de Yolotl Anáhuac, el primer beneficio tangible será para la comunidad de San Juan Tlihuaca, ubicada en la alcaldía Azcapotzalco, Ciudad de México. Este territorio, al igual que Tláhuac, posee una rica historia vinculada a las raíces náhuatl y a la herencia de nuestros antepasados.
Con una intervención integral en San Juan Tlihuaca, se busca no solo mejorar la infraestructura urbana, sino también reforzar el sentimiento de identidad y orgullo entre sus habitantes. Se fomentarán actividades culturales, se fortalecerán los espacios públicos, y se implementarán programas que promuevan el conocimiento y aprecio por las costumbres y tradiciones originarias.
La fundación de Tenochtitlán fue el inicio de un legado que perdura en el tiempo, y es un referente fundamental para la identidad de México. Con 700 años de historia, la celebración no solo se reduce a la conmemoración, sino que también se transforma en una oportunidad para reconocer y dignificar a los pueblos originarios que siguen siendo una parte activa y esencial de nuestra sociedad.
El programa Yolotl Anáhuac rinde homenaje a esos pueblos, fortaleciendo su identidad y cultura mediante proyectos urbanos y educativos que tienen como fin devolverles lo que les fue arrebatado a lo largo de los siglos: el respeto, el reconocimiento y el lugar que merecen dentro de nuestra historia y futuro.
Con proyectos como Yolotl Anáhuac, la Ciudad de México avanza en la construcción de un futuro en el que la memoria histórica, el respeto por los pueblos originarios y la integración social juegan un papel fundamental. Al honrar y dignificar nuestra historia, estamos construyendo una ciudad y una sociedad más inclusiva, en la que el pasado y el presente caminan juntos hacia un mejor futuro.
Este tipo de iniciativas son esenciales para fomentar el entendimiento y la revalorización de las raíces indígenas, promoviendo un espacio en el que todos los ciudadanos puedan sentir orgullo de su herencia, al tiempo que se garantiza el acceso a la cultura y a los derechos fundamentales de todos los pueblos originarios.