Las modificaciones previstas para mejorar las condiciones de operación del Tren Interoceánico no podrán concluirse a corto plazo. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que los trabajos para corregir determinadas curvas de la ruta ferroviaria, particularmente en las inmediaciones de Salina Cruz, Oaxaca, tomarán varios años, debido a la complejidad de las intervenciones que deben realizarse sobre el trazado existente.
El anuncio ocurre poco más de dos meses después del descarrilamiento registrado en Oaxaca, un acontecimiento que volvió a colocar bajo atención las condiciones de seguridad de esta infraestructura ferroviaria. De acuerdo con lo explicado por la mandataria, actualmente se realizan adecuaciones en algunos tramos y se contempla una inversión importante para modificar curvas que representan un reto para la operación del tren.
La presidenta señaló que parte de las características actuales de la ruta responde a un diseño que buscaba reducir los tiempos de traslado, pero que también puede generar condiciones de mayor riesgo en determinados puntos. Por ello, las modificaciones contemplan retirar algunas curvas y realizar ajustes que permitan mejorar el recorrido, aunque estas intervenciones requieren trabajos de ingeniería y un proceso de ejecución prolongado.
El Tren Interoceánico es uno de los proyectos de conectividad más importantes del sureste mexicano, al buscar fortalecer el transporte ferroviario de pasajeros y mercancías entre los océanos Pacífico y Atlántico. Ante este panorama, el desafío será avanzar en las obras necesarias para mejorar su operación, mantener la seguridad de los usuarios y dar seguimiento a los compromisos de modernización de la infraestructura.