La mina es estadounidense, pero los minerales son de China

22 de abril del 2025
La mina es estadounidense, pero los minerales son de China

El proyecto en Brasil expone la dependencia occidental de Beijing en minerales críticos

 Una mina de tierras raras respaldada por capital estadounidense, ubicada en el corazón rural de Brasil, refleja de forma clara el dominio que ejerce China sobre los minerales estratégicos fundamentales para la economía moderna y la seguridad global.

La mina Serra Verde, inaugurada el año pasado, es actualmente la única fuera de Asia que produce cantidades significativas de tierras raras pesadas, elementos cruciales para fabricar vehículos eléctricos, turbinas eólicas, misiles y drones.


Una apuesta occidental... con destino asiático

Aunque el gobierno de Estados Unidos anunció recientemente su intención de financiar la expansión del yacimiento, la mayor parte de lo que extrae ya está comprometido con China, el único país con la capacidad industrial para procesar estos elementos.

Eran el único cliente que podía procesar y separar el producto, afirmó Thras Moraitis, CEO de Serra Verde.

El contrato con China se extiende, al menos, hasta 2027.


El largo camino de Occidente

Desde hace décadas, China ha planificado meticulosamente su dominio sobre el mercado global de tierras raras, un grupo de 17 elementos esenciales para industrias clave. Aunque estos minerales son abundantes, su extracción y separación son complejas, costosas y contaminantes, lo que ha llevado a que países como EE.UU. abandonen el desarrollo de esta industria.

En el caso de las tierras raras pesadas, las más escasas y críticas, China tiene prácticamente el monopolio mundial de procesamiento, gracias a yacimientos ricos en arcillas en su territorio y en Birmania.


¿La gran oportunidad de Brasil?

La mina de Serra Verde podría cambiar el juego. Brasil cuenta con depósitos similares a los de China, lo que ha despertado el entusiasmo en la industria.

He estudiado entre 600 y 700 proyectos en todo el mundo y, en mi opinión, Brasil es el que mejor acceso tiene a las tierras raras pesadas, afirmó Constantine Karayannopoulos, cofundador de Neo Performance Materials.

Desde su inversión inicial en 2010, la mina ha recibido más de 150 millones de dólares de capital estadounidense y británico. A pesar de su potencial, la infraestructura para procesar los minerales aún no existe fuera de China.


¿Hay salida?

Otras iniciativas están en marcha. En EE.UU., MP Materials empresa financiada en parte por el Pentágono ha reducido su dependencia de China y planea una planta para separar tierras raras pesadas en California. Francia y Estonia también desarrollan sus propias instalaciones.

Mientras tanto, Serra Verde espera duplicar el suministro global fuera de Asia para 2027, con unas cientos de toneladas anuales.


Una urgencia geopolítica

El control de China sobre estos minerales ha generado una ola de inquietud en gobiernos e industrias desde que impusiera nuevas restricciones de exportación. La presión para diversificar proveedores es ahora más fuerte que nunca.

Hay una mayor sensación de urgencia en esas conversaciones, admitió Moraitis. Todo el mundo quiere las tierras raras de Serra Verde, pero ya están comprometidas con China.


El poder de la anticipación

El dominio chino no es casual. Décadas de inversión, planificación y control sobre la cadena de suministro le han dado a Beijing una ventaja difícil de superar.

Es muy difícil no admirar lo que han logrado, dijo Moraitis. Y es muy difícil competir contra ellos.